Resumen. Un reportaje de Opinión y Las Malmandadas muestra cómo el hostigamiento puede cruzar de las redes a la vida cotidiana. Los medios necesitan una respuesta institucional.

Un reportaje de Opinión y Las Malmandadas reúne testimonios de mujeres periodistas y presentadoras que enfrentan insultos, amenazas y ataques a su intimidad. Uno de los relatos describe además el compromiso de una cuenta y la pérdida de registros del hostigamiento.

Una respuesta que la redacción puede preparar

El ODIB observa que la protección no puede depender únicamente de que cada periodista cierre sus perfiles o deje de cubrir determinados asuntos. Las redacciones administran cuentas, asignan coberturas y guardan información sensible; por ello tienen capacidad y responsabilidad para ofrecer apoyo. Conviene distinguir la crítica al trabajo periodístico de las amenazas, la exposición de datos y la coacción.

  • Establecer un canal interno para reportar incidentes sin penalizar a quien los comunica.
  • Guardar evidencia en un lugar seguro y separado del teléfono de uso cotidiano.
  • Revisar accesos a cuentas y coordinar apoyo jurídico, editorial y personal según el riesgo.

Apartar a una periodista de la conversación pública puede ser precisamente el efecto buscado por el hostigamiento. La respuesta debe proteger su seguridad y su capacidad de seguir trabajando.

Modalidades y riesgos: ciberacoso, robo de cuentas, violencia digital de género.

Fuente: De las redes a la calle: la misma violencia que persigue a las mujeres periodistas y presentadoras, Opinión / Las Malmandadas, 2026-05-24.

Imagen principal: Las Malmandadas, ilustración publicada por Opinión.

← Volver a la bitácora